Empecé con este repaso a la obra de ciencia ficción de Asimov hace casi cuatro años. Evidentemente, he escrito unas cuantas cosas más en este tiempo, como varias novelas y un puñado de artículos y relatos.
Nunca antes había escrito por entregas y la forma en que se desarrolló esta biografía literaria de Isaac Asimov ha sido algo muy parecido a crear un folletín. El plantearme escribir un capítulo semanal (algo que no siempre hice, es cierto) y tenerlo listo para su publicación online todos los lunes, fue una forma pintoresca de trabajar y, en muchos aspectos, estimulante.
Ahora se ha terminado. Con estas palabras llego al final del repaso a la obra de ciencia ficción de Isaac Asimov, recorrida de forma cronológica y hablando de los acontecimientos de su vida cuando me parecía que venía cuento hacerlo.
Una forma de pagar una deuda, podríamos decir.
Como comentaba en el prólogo, fue el primer autor de ciencia ficción que leí, el primero que atrapó mi imaginación infantil y me llevó, por usar una frase hecha, «donde nadie había llegado anteriormente».
El escritor que soy hoy, para bien o para mal, se lo debo a muchas personas y Asimov fue una de las primeras.
Y, más importante, la persona que soy (escéptica, racionalista, autocrítica… o al menos ésa es la imagen que tengo de mí mismo, lo cual no tiene por qué coincidir necesariamente con la realidad) se lo debo a unas pocas y Asimov fue también una de las primeras y más influyentes.
Este blog ha sido, como comentaba antes, una forma de pagar esa deuda, de rendirle un homenaje y de intentar presentar con cierta perspectiva lo que significó su figura en el campo de la ciencia ficción. También ha sido una forma de comprenderle mejor: releer todas sus novelas y relatos de CF, reflexionar sobre ellos, volver a saborearlos para comentarlos en estas páginas, me ha hecho comprender mejor su forma de narrar y de encarar la literatura.
Pero, en realidad, las deudas nunca se pagan. Sospecho que éstas no serán las últimas páginas que escriba sobre Isaac Asimov. Ahí queda su obra policiaca, sin ir más lejos, que daría ella sola para otro libro.
¿Me atreveré? ¿Me pondré a ello?
Quien sabe. Si es así, amable lector, serás el primero en enterarte, sin duda.
Te ha quedado fantástico.
Descubrí este blog hace poco, y me ha servido de mucho. Asimov fue, que recuerde, el primer autor de ciencia ficción que leí (unos cuantos relatos sueltos pescados en los números atrasados de una revista) y cuando, años después, me hice con “Fundación”, ya solo por el concepto de la psicohistoria se encuentra en mi panteón personal. En otras ocasiones me había interesado en adentrarme más en su obra, pero era tal el mareo que me daban la enormidad de sus sagas y la cantidad de relatos que tenía, que acababa por dejarlo estar porque no sabía por donde empezar. Gracias al blog, he podido hacerme una idea general de su trayectoria y ya he picado algo de aquí y de allá, y así es como ahora estoy disfrutando de historias que, de otra manera, se me habrían quedado en el limbo. Mi más sincero agradecimiento.
Excelente Rodolfo. Lo pillé empezado, pero lo he seguido fielmente. Supongo que acabará apareciendo en libro. De todas formas, el año que viene a los Ignotus.
Mi idea, en algún momento del futuro es que sí, acabe apareciendo en libro. Seguramente retocado, revisado y ampliando algunas partes, sin duda.
Parece mentira que hayan pasado casi 4 años desde que comenzaste el blog asimoviano. Una pregunta (más que nada por curiosidad): supongo que has leído prácticamente toda la literatura de ciencia-ficción de Asimov, junto con otros relatos (policíacos, Azazel, etc…). Cuántos libros científicos de Asimov has leído?
Pues sí, como bien apuntas, de Asimov creo que me he leído prácticamente toda su ciencia ficción. De su policiaco, me queda alguna cosa pendiente (los relatos del Union Club y los últimso libros de los Viudos Negros).
En cuanto a libros científicos, muchos menos. Introducción a la ciencia (o “Nueva guía de la ciencia”, como se la llama en las últimas ediciones), El universo, y alguna colección suelta de artículos. También me he leído sus guías de la Biblia y Shakespeare, aunque eso no cuenta como libro científico, evidentemente.