archive 2009 Mayo

Material de repertorio

Posted on Lunes 25 Mayo 2009

Los relatos que Asimov publica en 1954 no son, en general, gran cosa. Algunos, como “El bardo inmortal” o “No lo hagamos” no pasan de ser un chiste en el primer caso y una advertencia cargada de moralina en el segundo.

La idea que subyace tras “El bardo inmortal” (que el autor es, a menudo, el que menos conoce su propia obra y está, por tanto, menos preparado para analizarla) es quizá interesante, pero no resulta demasiado novedosa y su tratamiento, orientado a un retruécano final, no peca precisamente de original.

“La pausa” es algo más interesante. Aunque también es uno de esos cuentos en los que el autor intenta advertirnos de los peligros de la guerra atómica y tras él se esconde (no muy bien, todo hay que decirlo) una amplia dosis de moralina, la historia funciona, está bien llevada y las primeras páginas del cuento son brillantes: el escenario que describe, con un planeta en el que de pronto ha desaparecido tanto la energía nuclear como la posibilidad de obtenerla, resulta estremecedor y, sin duda, pone el dedo en la llaga de la pequeñez humana.

“Hace un hermoso día” es un relato donde el autor juega con sus propias obsesiones… pero esta vez dándole la vuelta. Como buen claustrófilo, a Asimov la idea de lo que hubiera más allá de la ventana de su despacho le resultaba irrelevante, cuando no molesto. De hecho, es muy posible que hubiera sido feliz encerrado perpetuamente en su casa y escribiendo sin parar. Alguna vez definió el paraíso, como ya hemos comentado, como estar dentro de uno de los quioscos del metro, con todas las persianas bajadas, arrullado por el sonido de los trenes al pasar y leyendo una y otra vez las viejas revistas de ciencia ficción.

En “Hace un hermoso día” desarrolla una sociedad que se ha vuelto moderadamente agorafóbica, a causa de que los aparatos teleportadores han vuelto innecesario caminar o desplazarse para llegar a los distintos lugares. Cuando el niño protagonistase se encuentra con que  que su teleportador está estropeado y decide ir andando al colegio, descubre de pronto que le gusta el aire libre y pasear por el puro placer de hacerlo. ¿La consecuencia? Su madre, preocupada, no tardará en consultar con un psicólogo.

Es un cuento que funciona a varios niveles. Por una parte describe, y muy bien, el modo en que un solo avance tecnológico cambia los hábitos mentales y de comportamiento de toda una sociedad. De hecho, se ajusta como un guante a la definición de ciencia ficción que siempre manejó Asimov: “la rama de la literatura que describe las respuestas humanas a los cambios en ciencia y tecnología”.

Y funciona también al mostrarnos cómo el concepto de “normalidad” es algo muy relativo. Sin estridencias, sin hacer innecesarios hincapiés en lo que va narrando, Asimov es capaz de hacer parecer como un comportamiento aberrante algo que para nosotros es perfectamente normal. Aunque de intenciones, extensión y ejecución muy distintas, en cierto modo “Hace un hermoso día” y la famosa novela de Richard Matheson Soy leyenda tratan el mismo tema de fondo. No sería ni la primera ni la última vez que Asimov usara como punto de partida de sus relatos una inversión del concepto de “normalidad”. Pero quizá aquí es donde mejores resultados narrativos logra.

Pero el mejor cuento de ese año es “Engañabobos”. La historia que narra (una expedición a un planeta en el que hay un peligro mortal que nadie parece captar) no es quizá demasiado original, pero sí que lo son los personajes involucrados en ella.

Especialmente el protagonista del relato, una suerte de “niño sabio” que carece por completo de habilidades sociales y cuyo talento, aparte de una memoria literalmente perfecta, consiste en ser capaz de interrelacionar los conocimientos que absorbe y descubrir lo que a todos se les ha pasado por alto.

Inmediatamente, el personaje se nos presenta como un marginado, alguien que resulta molesto para los demás (siempre deambulando por ahí y preguntando a los otros qué hacen) cuando no es visto directamente como una amenaza. Su inteligencia prodigiosa unida a su carácter casi infantil y su falta de sofisticación en el trato social hacen de él un paria al que nadie quiere hacer caso.

En cierto modo, Asimov se está retratando a sí mismo. O, para no personalizar tanto, a todos esos niños prodigio cuyo desarrollo emocional no está a la par de su crecimiento intelectual y son mirados con desprecio por todos cuantos les rodean. Asimov pudo haber sufrido algo parecido en sus primeros años en el colegio. Y, como él mismo cuenta, no lo fue gracias a que su forma de ser, extrovertida e irreverente, le impidió convertirse en el niño bonito de sus profesores.

En “Engañabobos”  en cierto modo vuelve sobre esa situación de su infancia y la codifica en los integrantes de una expedición a un planeta desconocido. Y lo hace estupendamente. El cuento funciona como historia de ciencia ficción, sin más, pero también lo hace como metáfora. Y en ambos terrenos funciona de maravilla.

BIBLIOGRAFÍA:

  • “Hace un hermoso día” (It’s Such a Beautiful Day). En Star Science Stories 3, 1954. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “La pausa” (The Pause). En Time to Come: Science Fiction Stories of Tomorrow, 1954. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 1998)
  • “Engañabobos” (Sucker Bait). En Astounding Science Fiction, febrero 1954. Edición española más reciente: A lo marciano (Martínez Roca, 1990)
  • “El bardo inmortal” (The Inmortal Bard). En Universe Science Fiction, mayo 1954. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “No lo hagamos” (Let’s not). En Graduate Journal of Boston University, diciembre 1954. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 1998).
© 2009, Rodolfo Martínez



Bóvedas de acero

Posted on Lunes 18 Mayo 2009

Bóvedas de acero es la primera de las novelas asimovianas que es explícitamente policiaca. Cierto que en las anteriores había siempre un componente de misterio y una cierta estructura de thriller, pero es ahora donde todo eso se hace explícito y crea una novela que, sin dejar de ser ciencia ficción en ningún momento, es también un policiaco.

Ya hemos comentado que una parte significativa de lo que Asimov escribe en esa época guarda relación con Horace L. Gold, el problemático director de la revista Galaxy. Bóvedas de acero, su primera novela de robots, no es una excepción.

De hecho, es Gold quien le sugiere el punto de partida, quien le dice que por qué no escribe una novela en la que un policía humano y un robot investiguen juntos un asesinato. A Asimov la idea no termina de convencerle, no le ve demasiadas posibilidades, así que Gold le sugiere que haga que uno de los ejes temáticos de la historia sea la posibilidad de que, si el humano fracasa, podría verse sustituido por el robot, y que trate su comportamiento frente a esa amenaza y a la consiguiente situación de presión.

Así que se sienta a escribir la novela con esas premisas en mente, pero Bóvedas de acero no tarda en despegar por su cuenta e irse por otros derroteros. La idea de que Elijah Baley, el protagonista, podría acabar siendo sustituido por una máquina de apariencia humana si falla en su trabajo no tarda en quedarse en una mera anécdota.

Lo que Asimov termina escribiendo es un policiaco de corte clásico (lo que se ha dado en llamar un whodoneit) en el que aprovecha para diseccionar una tendencia humana por el siempre eficaz método de llevarla al extremo. Toma la progresiva urbanización del mundo, la exagera y la lleva a sus últimas consecuencias, construyendo de ese modo una sociedad agorafóbica que se arracima en megalópolis como en una suerte de cavernas de acero. Ése es, de hecho, el título original de la novela.

Y al hacer eso, Asimov está en cierto modo jugando con sus propias obsesiones personales. No es agorafóbico, aunque sí claustrofílico, pero la diferencia entre ambas ideas es tan lo sutil que basta un pequeño empujón para convertir la segunda en la primera. Y, al mismo tiempo, está tomando de modelo la patología de Gold, un verdadero agorafóbico que no soportaba salir de su casa y al que el mero contacto humano le resultaba desagradable, al extremo de no soportar estar en la misma habitación que otra persona.

En cierto modo, “parte en dos” a Gold y toma cada elemento de su peculiar personalidad para definir dos sociedades muy distintas.

Por un lado la sociedad terrestre, incapaz de salir al exterior, hacinada en gigantescos hormigueros y a la que la sola visión del cielo abierto produce vértigo. Y, por el otro, los hombres del espacio, los habitantes de las antiguas colonias terrestres, que no son capaces de acercarse a los humanos de la Tierra sin filtros nasales y guantes en las manos y a los que el contacto físico con esos a los que consideran poco menos que “subhumanos” les resulta insoportable.

Y en medio de todos ellos, dos personajes que no pueden ser más distintos:

Elijah Baley, el tozudo detective terrestre, lleno de prejuicios pero dispuesto a sobreponerse a ellos, incapaz de abandonar una pista una vez que la sigue y, sobre todo, lleno de sentido común y lo bastante honrado consigo mismo para ver el callejón sin salida en que se ha metido la civilización terreste.

R. Daneel Olivaw, el robot de aspecto humano, siempre amable, siempre imperturbable, eficiente y al mismo tiempo ingenuo, deseoso de aprender y carente de malicia y de dobleces. El complemento perfecto para Baley.

De hecho, ambos funcionan como un esterotipo que el cine de Hollywood ha perpetuado hasta la nausea: el policia veterano al que le asignan un compañero “extraño” que no termina de encajar y con el que termina por componer una pareja extraña pero funcional que se las apañará para resolver el misterio y mantener su inverosímil amistad en el proceso. De hecho, no es descabellado pensar que la pareja formada por James Caan y Mandy Patinkin en la, por otro lado mediocre, Alien nación, bebe directamente de Baley y Daneel. Y no son los únicos.

Estereotipo o no, Asimov se las apaña muy bien para definir a ambos personajes con eficacia con tan solo media docena de pinceladas y para hacerlos interactuar juntos hasta el extremo de que la novela funciona y se sostiene en buena medida gracias a ellos. Es Baley la personalidad dominante, sin duda, pero tampoco podemos negar que Baley no terminaría de funcionar sin un Daneel que lo secunde.

La novela funciona también en otros aspectos: en la descripción de la vida familiar del detective, en su análisis de la política, los trapicheos y los favores en el puesto de trabajo, en su acertada disección de los miedos y los prejuicios de la gente común y en cómo son aprovechados y manipulados por otros… y, por último, en el análisis de una sociedad disfuncional que está abocada a una agonía interminable de la que no puede salir. La Tierra, termina pensando Baley, se ha encerrado a sí misma en el útero de las cuevas de acero, y si quiere sobrevivir tendra que salir de ellas, por doloroso que resulte y abandonar la protección (y las muletas) de las paredes que la rodean.

Asimov seguirá explorando esa idea en la siguiente novela del ciclo, El sol desnudo, y volverá de nuevo sobre ella en los años ochenta en Los robots del amanecer. En Bóvedas de acero, se limita a esbozarla y jugar con ella mientras desarrolla su trama de misterio y lleva a sus personajes de un lado a otro tratando de resolver un asesinato.

Como novela de ciencia ficción, Bóvedas de acero funciona a la perfección, y lo hace también como novela policiaca, sin que se pueda decir que un elemento destaque por encima del otro, consiguendo así un todo equilibrado y armónico.

Es curioso, porque es también durante 1954 cuando aparecen publicados los primeros relatos cortos de Asimov que combinan ciencia ficción y policiaco. Es una tendencia que ya no abandonará y, de hecho, no tardará en pasarse al policiaco puro y duro. Así, cuatro años más tarde publicará Soplo mortal, una novela policiaca ambientada en la Universidad de Boston y donde Asimov codifica, de nuevo, parte de sus circunstancias personales y sus dificultades laborales.

Pero Bóvedas de acero tiene el honor de ser su primera novela policiaca. Y, además, una de las mejores. La combinación de la creación de un entorno, la especulación social, la interacción entre los personajes y el misterio a resolver funciona de una manera impecable. Y de paso, construye una pareja protagonista que está llamada a convertirse en fundamental y recurrente a lo largo de su carrera literaria.

Por todo eso, Bóvedas de acero me parece su primera obra de madurez. Su primera novela como maestro, podríamos decir, una vez dejado atrás el aprendizaje de las tres anteriores. Equilibrada, bien narrada y perfectamente construida, podemos decir sin dudarlo que con ella Asimov deja de ser “uno más” y se convierte con todo mericimiento en uno de los grandes autores del género en su época.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Bóvedas de acero (The Caves of Steel), Doubleday, 1954. Edición española más reciente: Debolsillo, 2004.
© 2009, Rodolfo Martínez



Mis artículos sobre Asimov

Posted on Miércoles 13 Mayo 2009
  • “Una cronología del universo asimoviano”. Gigamesh 22, noviembre 1999.
  • “La apuesta de Asimov por la libertad: un análisis de El fin de la Eternidad“. Gigamesh 38, noviembre 2004.
  • Trilogía del Imperio: el inicio de la madurez”. En Trilogía del Imperio, de Isaac Asimov. Alamut, Madrid, 2008.
© 2009, Rodolfo Martínez



Escepticismo

Posted on Lunes 11 Mayo 2009

En 1953, la revista de Horace L. Gold, Galaxy, inicia la publicación de Bóvedas de acero. La novela aparece serializada en los números de octubre, noviembre y diciembre, y será publicada por Doubleday en libro al año siguiente.

En lo que se refiere a los relatos cortos, no es un mal año para Asimov. Nueve cuentos, de extensión y calidad bastante variable, que reparte por la mayoría de las revistas de la época.

El primero es “Nadie salvo nosotras, las máquinas”, un relato humorístico  que aparece en una antología que Pohl compila para la editorial Ballantine. El cuentono es gran cosa, aunque el humor funciona y tiene posiblemente el más anti-asimoviano de los protagonistas: torpe, tosco, ignorante y, en resumen, un auténtico patán con todas las de la ley. Por lo demás, es un relato que se lee casi tan rápido como se olvida.

“Button, Button” es otro cuento humorístico y, como el anterior, es perfectamente olvidable. Es una suerte de remake de “La magnífica posesión”. La diferencia es la experiencia y el oficio que para entonces tiene Asimov: mientras que “La magnífica posesión” es fallido en todos los aspectos (y como intento de humor resulta más bien lamentable), “Button, Button” funciona narrativamente y tiene dos o tres momentos interesantes. La idea de partida (que podría resumirse en “¿cómo usamos una máquina del tiempo que puede hacer “copias” de objetos del pasado para hacer dinero?”) no está mal tratada y los elementos humorísticos encajan en la historia sin resultar forzados.

No contento con esto dos relatos, en “El dedo del mono” vuelve a internarse en el terreno del humor, construyendo un cuento que no es otra cosa que un chiste excesivamente alargado y dirigido al giro de tuerca final que, para cuando llega, se lo ve venir y no resulta demasiado graciaso.

Sin embargo, es un relato interesante, pues buena parte de su desarrollo se debe a una anécdota real. La discusión que editor y escritor (los dos protagonistas del relato) tienen sobre una historia del último está inspirada en la discusión que Gold y Asimov tuvieron cuando éste le entregó al director de Galaxy su cuento “Conducto-C”.  Así, el mayor interés de “El dedo del mono” es ver el modo en que Asimov empieza a codificar momentos de su propia vida en lo que escribe. De hecho, llegaría un momento (con “Soñar es un asunto privado”) en el que Robert Heinlein le acusaría de hacer dinero con sus neurosis.

Con “Sally” vuelve a la serie de los robots positrónicos… en cierta forma. Pues, en este caso, el robot no es otra cosa que un coche informatizado. El relato juega magníficamente con la obsesión del hombre medio (y, sobre todo, del americano medio) hacia su coche, con la forma en que lo humaniza, lo dota de una personalidad y lo trata, en cierto modo, como un ser vivo y consciente. Una obsesión que, por otro lado, el propio Asimov reconocía compartir. Así que podemos decir que de nuevo estaba metiendo elementos autobiográficos en su obra. “Sally” es de los mejores relatos que publica ese año: la relación entre el narrador y el coche cuyo nombre da título al cuento está magníficamente descrita, y no lo está menos la sensación de inquietud y desazón que le quedará al final al narrador cuando se de cuenta de que los coches robóticos están, tal vez, más “vivos” de lo que pensaba.

En “Moscas”, nos encontramos con una idea no demasiado novedosa de partida (”si nosotros somos como moscas para los dioses, ¿nos verán como dioses las moscas?”) pero el modo en que está tratada hace que el cuento no sólo funcione, sino que llegue a resultar incluso inquietante. Podríamos decir que estamos ante un cuento estrictamente realista: al fin y al cabo, no se ve ningún elemento explícitamente fantástico en su desarrollo y hay poco más que un par de personas hablando de la extraña peculiaridad de un tercero. Sin embargo, Asimov consigue construir con mimbres aparentemente simples un excelente cuento metafísico.

Con este cuento consigue, además, un objetivo quetenía en mentes desde hacía algún tiempo. Aunque para entonces ya tenía una columna de divulgación científica en The Magazine of Fantasy & Science Fiction (abreviada generalmente en F & SF), aún no había conseguido publicar un relato en esa revista. Además, en cierto modo, era una publicación por la que se sentía intimidado: de aspecto más elegante que las otras revistas del género de la época y con una orientación más “literaria” que ellas, Asimov no se sentía a la altura y lo cierto es que no se atrevió a enviarles un relato hasta que el propio Anthony Boucher, el director de la revista, se lo pidió.

* * *

Los dos siguientes cuentos que Asimov publica ese año son, quizá, los más interesantes. Uno, por el tratamiento poco común (sobre todo en su época) que aporta a un tema clásico y hasta tópico. Y el otro por su curiosa y en cierto modo accidentada concepción.

El primero es “Cosas de niños”, en el que se nos ofrece una visión totalmente racionalista y plausible del mundo de las hadas. Es, además, lo más parecido a un relato de terror que Asimov ha escrito jamás. Todo el cuento se desarrolla en una atmósfera de tensión que va creciendo paulatinamente y, cuando ésta se rompe hacia el final, el lector casi suspira de alivio. La visión, por otro lado, de los elfos, las hadas y los seres feéricos, no puede ser más negativa. Los presenta como una suerte de parásitos psíquicos que se alimentan, en cierto modo, de la parte más irracional de la mente humana. Y, como he dicho, la explicación “cientifista” que da de la existencia de esos seres es totalmente plausible.

“Creencia” parte, como bastantes de los cuentos de Asimov en esa época, de una propuesta de Campbell. Éste le había pedido que escribiera un relato donde una persona con habilidades paranormales no conseguía que nadie le creyera.

Asimov escribe un cuento profundamente pesimista, donde el protagonista se va hundiendo cada vez más, a medida que fracasa en su empeño de que lo tomen en serio, hasta llegar finalmente a acabar con su vida.

Cuando se lo presenta a Campbell éste se lo rechaza, sin embargo. No porque le parezca un mal cuento, sino porque la premisa que Asimov usa en él es justo la contraria de la que deseaba el editor de Astounding. Lo que éste pretendía era que el protagonista acabara, de un modo u otro, triunfando y consiguiendo que los demás creyeran en sus habilidades.

Asimov reescribe el tercio final del relato y hace triunfar a su personaje. Ésa es la versión que publica a final de ese año en la revista de Campbell y de la que el autor, en cierto modo, abomina. Durante muchos años se refiririó a la versión publicada como “el final de Campbell” y nunca tuvo demasiado interés en reeditarla.

Años más tarde, la Universidad de Boston encontraría, entre los papeles que Asimov les había enviado, la versión original de “Creencia” y el autor tendría entonces la oportunidad de comparar, ya con una cierta distancia que le daba el tiempo transcurrido, ambas versiones.

Se sorprende entonces de que lo que él ha llamado siempre “el final de Campbell” sea en realidad un final totalmente asimoviano: allí, el héroe, usando su ingenio y su razón, acaba enfrentándose a la adversidad y saliendo triunfante. De hecho, es el otro final el que no resulta para nada asimoviano.

¿Por qué entonces esa discrepancia, por qué en el recuerdo él había visto el final original como “el suyo” y el de la versión publicada “el de Campbell? La razón, se dice, es que el personaje, aunque se acaba comportando al final como un personaje típicamente asimoviano, no lo es de partida. Y, de hecho, el final original es mucho más consecuente con su psicología y, por tanto, más lógico. Y si hay algo ante lo que Asimov se rindió siempre fue a las necesidades de la lógica narrativa. De modo que, aunque el final publicado parece a primera vista más “asimoviano”, no lo es, por más que el autor sea lo bastante hábil para, en la parte reescrita, reorientar a su personaje hacia donde le interesa y hacerlo de un modo que resulte creíble.

Ambas versiones (junto a las versiones originales de Un guijarro en el cielo y El fin de la Eternidad) aparecerían en el volumen Cuentos paralelos. Compararlas y ver el modo en que el autor se las apaña para dar un giro radical al rumbo de su historia sin que ni el ritmo ni la unidad del relato se vean afectados, es un experimento interesante. Partiendo de un relato orientado desde la primera línea hacia un final oscuro y trágico, Asimov se las apaña para reconducir la historia hacia una conclusión que deja al héroe triunfante sin que eso chirríe con el resto del relato. Cosa que no es ninguna minucia.

* * *

“Creencia” es un relato incómodo para Asimov por otros motivos. Como racionalista convencido, casi extremo, que es, la idea de las habilidades paranormales (telekinesis, levitación, transmigración de almas, viajes astrales) le resulta ridícula de partida. Acepta y utiliza (de hecho, la usa con cierta frecuencia) la idea de la telepatía como algo plausible y con una cierta explicación racional (o quizá simplemente “racionalista”) detrás, pero en general todo el mundo de lo paranormal y los sobrenatural le produce un fuerte rechazo.

Durante toda su vida Asimov fue un esceptico y él mismo llegó a reconocer en alguna ocasión que su escepticismo no era siempre algo racional; que él, también, se dejaba llevar por sus “creencias”, en cierto modo. Cuando habla de “Creencia” (cuya premisa es, precisamente, un hombre capaz de levitar) dice que si se enfrentase a algo así en la realidad preferiría creer que sus ojos lo engañaban antes que aceptar que lo que veía era real.

No es una ceguera infrecuente entre los que se autoproclaman escépticos. Y es que cualquier actitud, llevada a sus últimos extremos, acaba convirtiéndose en algo irracional. Asimov era lo bastante sincero consigo mismo para ser consciente de esa veta de irracionalidad en su actitud racional y, mucho más importante, lo bastante honrado con sus lectores para no tener miedo de compartirlo con ellos.

* * *

El año termina para Asimov con la publicación de “Everest” y “Las aplicaciones micropsiquiátricas de la tiotimolina”.

El primero es un cuento bastante intrascendente donde se intenta dar una explicación de ciencia ficción al hecho de que el monte Everest no haya sido escalado aún. Lo más relevante del relato es quizá que los azares editoriales hicieron que saliera publicado cuando el Everest ya había sido coronado… varios meses después, de hecho.

En cuanto al segundo, no aporta nada demasiado novedoso con respecto al primer pseudo-artículo acerca de la tiotimolina, abundando simplemente en el aspecto paródico del asunto. Divertido y rápidamente olvidable, en realidad.

Claro que la gran publicación de Asimov de ese año no sería ningún relato, sino la novela Bóvedas de acero que, como dijimos al principio, sería publicada en los tres últimos números de 1953 de Galaxy. Aparecerá al año siguiente en forma de libro, y hablaremos de ella en los próximos capítulos.

BIBLIOGRAFÍA:

  • “Nadie salvo nosotras, las máquinas” (Nobody Here but…). En Star Science Stories 1, Ballantine, 1953. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Button, Button” (Button, Button). En Startling Stories, enero 1953. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 2000).
  • “El dedo del mono” (The Monkey’s Finger). En Startling Stories, febrero 1953. Edición española más reciente: Cuentos completos II (B, 1992).
  • “Sally” (Sally). En Fantastic Story Magazine, mayo-junio de 1953. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008)
  • “Moscas” (Flies). en The Magazine of Fantasy & Science Fiction, junio 1953. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Cosas de niños” (Kid Stuff). En Beyond Fantasy Fiction, setiembre 1953. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Creencia” (Belief). En Astounding Science Fiction, octubre 1953. Edición española más reciente: Los vientos del cambio (Martínez Roca, 1984).
  • “Everest” (Everest). En Universe Science Fiction, diciembre 1953. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 2000).
  • “The Mycropsichiatric Applications of Thiotimoline”, en Astounding Science Fiction, diciembre 1953. Sin edición española.
  • Cuentos paralelos (The Alternate Asimovs). Doubleday, 1986. Edición española más reciente: Martínez Roca, 1987.
© 2009, Rodolfo Martínez



Cuentos de ciencia ficción

Posted on Jueves 7 Mayo 2009

1939:

  • “Aislados de Vesta” (Marooned off Vesta). En Amazing Stories, marzo de 1939. Edición española más reciente: Crónicas (Plaza & Janés, 1992).
  • “El arma demasiado terrible para ser usada” (The Weapon Too Dreadful to Use). En Amazing Stories, mayo de 1939. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “Opinión pública” (Trends). En Astounding Stories, julio de 1939. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).

1940:

  • “Mestizos” (Half-Breed). En Astonishing Stories, febrero de 1940. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “Un anillo alrededor del sol” (Ring Around the Sun). En Future Fiction, marzo de 1940. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “La amenaza de Calixto” (The Callistean Menace). En Astonishing Stories, abril de 1940. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “La magnífica posesión” (The Magnificent Possession). En Future Fiction, abril de 1940. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “Homo sol” (Homo Sol). En Astounding Science-Fiction, setiembre de 1940. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “Robbie” (Robbie). En Super Science Stories, setiembre de 1940. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Mestizos en Venus” (Half-Breeds on Venus). En Astonishing Stories, diciembre 1940. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).

1941:

  • “Historia” (History). En Super Science Stories, marzo de 1941. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “El sentido secreto” (The Secret Sense). En Cosmic Stories, marzo de 1941. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “Razón” (Reason). En Astounding Science-Fiction, abril de 1941. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Herencia” (Heredity). En Astonishing Stories, abril de 194. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “¡Embustero!” (Liar!). En Astounding Science-Fiction, mayo de 1941. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Anochecer” (Nightfall). En Astounding Science-Fiction, setiembre de 1941. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Super Neutrón” (Super Neutron). En Astonishign Stories, setiembre de 1941. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “No tan definitivo” (Not Final!). En Astounding Science-Fiction, octubre 1941. Edición española más reciente: Cuentos completos II (B, 1993).
  • “Anochecer” (Nightfall). En Astounding Science-Fiction, setiembre de 1941. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992)

1942:

  • “Navidades en Ganímedes” (Christmas on Ganymede). En Startling Stories, enero 1942. Edición española más reciente: La Edad de Oro II (Plaza & Janés, 1988).
  • “El robot AL-76 se extravía” (Robot AL-76 Goes Astray). En Amazing Stories, febrero 1942. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Círculo vicioso” (Runaround). En Astounding Science-Fiction, marzo 1942. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Cronogato” (Timepussy). En Astounding Science-Fiction, abril 1942 (bajo el seudónimo de George E. Dale). Edición española más reciente: La Edad de Oro III (Plaza y & Janés, 1988).
  • “Fundación” (Foundation). En Astounding Science-Fiction, mayo 1942. Edición española más reciente (como “Los enciclopedistas”): Fundación (La Factoría de Ideas, 2007).
  • “El arma” (The Weapon). En Super Science Stories, mayo 1942. Inédito en castellano.
  • “Fraile negro de la llama” (Black Friar of the Flame). En Planet Stories, primavera 1942. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).
  • “Brida y silla de montar” (Bridle and Saddle). En Astounding Science-Fiction, junio 1942. Edición española más reciente (como “Los alcaldes”): Fundación (La Factoría de Ideas, 2007).
  • “Victoria accidental” (Victory Unintentional). En Super Science Stories, agosto 1942. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “La novatada” (The Hazing). En Thrilling Wonder Stories, octubre 1942. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (B, 1993).
  • “El número imaginario” (The imaginary). En Super Science Stories, noviembre 1942. Edición española más reciente: La Edad de Oro II (Plaza & Janés, 1988).

1943:

  • “Sentencia de muerte” (Death Sentence). En Astounding Science Fiction, noviembre 1943. Edición española más reciente: La Edad de Oro I (Plaza & Janés, 1988).

1944:

  • “Atrapa esa liebre” (Catch that Rabbit). En Astounding Science Fiction, febrero 1944. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Lo grande y lo pequeño” (The Big and the Little). En Astounding Science Fiction, agosto 1944. Edición española más reciente (como “Los príncipes comerciantes”): Fundación (La Factoría de Ideas, 2007).
  • “La cuña” (The Wedge). En Astounding Science Fiction, octubre 1944. Edición española más reciente (como “Los comerciantes”): Fundación (La Factoría de Ideas, 2007).

1945:

  • “Callejón sin salida” (Blind Alley). En Astounding Science Fiction, marzo 1945. Edición española más reciente: La Edad de Oro II (Plaza & Janés, 1988).
  • “La mano muerta” (Dead Hand). En Astounding Science Fiction, abril 1945. Edición española más reciente (como “El general”): Fundación e Imperio (La Factoría de Ideas, 2008).
  • “¡Fuga!” (Scape!).  En Astounding Science Fiction, agosto 1945. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “El Mulo” (The Mule). En Astounding Science Fiction, noviembre y diciembre 1945. Edición española más reciente: Fundación e Imperio (La Factoría de Ideas, 2008).

1946:

  • “Prueba circunstancial” (Evidence). En Astounding Science-Fiction, setiembre 1946. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).

1947:

  • “Pequeño robot perdido” (Little Lost Robot). En Astounding Science-Fiction, marzo 1947. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).

1948:

  • “Ahora lo ves…” (Now You See…). En Astounding Science-Fiction, enero 1948. Edición española más reciente (como “El Mulo inicia la búsqueda”): Segunda Fundación (La Factoría de Ideas, 2008).
  • “Las propiedades endocrónicas de la tiotimolina resublimada” (The Endochronic Properties of Resublimated Tiotimoline). En Astounding Science-Fiction, marzo 1948. Edición española más reciente: La Edad de Oro III (Plaza & Janés, 1988).
  • “Sin conexión” (No Connection). En Astounding Science-Fiction, junio 1948. Edición española más reciente: Crónicas (Plaza & Janés, 1992).

1949:

  • “La carrrera de la Reina roja” (The Red Queen’s Race). En Astounding Science-Fiction, enero 1949. Edición española más reciente: Cuentos competos II (Ediciones B, 1993).
  • “Madre Tierra” (Mother Earth). En Astounding Science-Fiction, mayo 1949. Edición española más reciente: La Edad de Oro III (Plaza & Janés, 1988).
  • “…Y ahora no lo ves” (…And Now You Don’t). En Astounding Science-Fiction, noviembre y diciembre 1949. Edición española más reciente (como “La búsqueda de la Fundación): Segunda Fundación (La Factoría de Ideas, 2008).

1950:

  • “El hombrecillo del metro” (Little Man ont the Subway). En Fantasy Book 6, enero 1950. Edición española más reciente: La Edad de Oro III (Plaza & Janés, 1988).
  • “El conflicto evitable” (The Evitable Conflict). En Astounding Science-Fiction, junio 1950. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Ritos legales” (Legal Rites). En Weird Tales, setiembre 1950. Edición española más reciente: La Edad de Oro III (Plaza & Janés, 1988).
  • “Sala de billar darwiniana” (Darwinian Poolroom). En Galaxy Science Fiction, octubre 1950. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 2000).
  • “El día de los cazadores” (Day of the Hunters). En Future Combined with Science Fiction Stories, noviembre 1950. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (Ediciones B, 1993).
  • “Manchas verdes” (Green Patches). En Galaxy Science Fiction, noviembre 1950. Edición española más reciente: Cuentos Completos I (Ediciones B, 1992).

1951:

  • “Por una buena causa” (In a Good Cause). En New Tales of Space and Time, Holt, 1951. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Satisfacción garantizada” (Satisfaction Guaranteed). En Amazing Stories, abril 1951. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Huésped” (Hostess). En Galaxy Science Fiction, mayo 1951. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Creced y multiplicaos” (Breeds There a Man…?). En Astounding Science Fiction, junio 1951. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992),
  • “Conducto C” (C-Chute). En Galaxy Science Fiction, octubre 1951. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “El Sha Guido G” (Sha Guido G). En Marvel Science Fiction, noviembre 1951. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza&Janés, 1998).
  • “Cómo se divertían” (The Fun They Had). En Boys and Girls Page, diciembre 1951. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).

1952:

  • “Juventud” (Youth). En Space Science Fiction, mayo 1952. Edición española más reciente: A lo marciano (Martínez Roca, 1990).
  • “Alternativas” (What if…?). En Fantastic Story Magazine, verano 1952. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “A lo marciano” (The Martian Way). En Galaxy Science Fiction, noviembre 1952. Edición española más reciente: Cuentos completos II (B, 1992).
  • “Lo profundo” (The Deep). En Galaxy Science Fiction, diciembre 1952. Edición española más reciente: Cuentos completos II (B, 1992).

1953:

  • “Nadie salvo nosotras, las máquinas” (Nobody Here but…). En Star Science Stories 1, Ballantine, 1953. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Button, Button” (Button, Button). En Startling Stories, enero 1953. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 2000).
  • “El dedo del mono” (The Monkey’s Finger). En Startling Stories, febrero 1953. Edición española más reciente: Cuentos completos II (B, 1992).
  • “Sally” (Sally). En Fantastic Story Magazine, mayo-junio de 1953. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008)
  • “Moscas” (Flies). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, junio 1953. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Cosas de niños” (Kid Stuff). En Beyond Fantasy Fiction, setiembre 1953. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Creencia” (Belief). En Astounding Science Fiction, octubre 1953. Edición española más reciente: Los vientos del cambio (Martínez Roca, 1984).
  • “Everest” (Everest). En Universe Science Fiction, diciembre 1953. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 2000).
  • “The Mycropsichiatric Applications of Thiotimoline”, en Astounding Science Fiction, diciembre 1953. Sin edición española.
  • Cuentos paralelos (The Alternate Asimovs). Doubleday, 1986. Edición española más reciente: Martínez Roca, 1987.

1954:

  • “Hace un hermoso día” (It’s Such a Beautiful Day). En Star Science Stories 3, 1954. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “La pausa” (The Pause). En Time to Come: Science Fiction Stories of Tomorrow, 1954. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 1998)
  • “Engañabobos” (Sucker Bait). En Astounding Science Fiction, febrero 1954. Edición española más reciente: A lo marciano (Martínez Roca, 1990)
  • “El bardo inmortal” (The Inmortal Bard). En Universe Science Fiction, mayo 1954. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “No lo hagamos” (Let’s not). En Graduate Journal of Boston University, diciembre 1954. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 1998).

1955:

  • “La campana armoniosa” (The Singing Bell). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, enero 1955. Edición española más reciente: Cuentos completos II (B, 1992).
  • “Question”. En Computers and Automation, marzo 1955. Sin edición en castellano.
  • “Riesgo” (Risk). En Astounding Science Fiction, mayo 1955. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “La última trompeta” (The Last Trump). En Fantastic Universe, junio 1955. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “Sufragio universal” (Franchise). En If: Worlds of Science Fiction, agosto 1955. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “La piedra parlante” (The Talking Stone). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, octubre 1955. Edición española más reciente: Cuentos completos II (B, 1992).
  • “Mundo onírico” (Dreamwordl). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, noviembre 1955. Edición española más reciente: Opus 100 (Alianza, 1983).
  • “Soñar es un asunto privado” (Dreaming is a Private Thing). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, diciembre 1955. Edición española más reciente: Cuentos completos (B, 1992).
  • “The Portable Star”. En Thrilling Wonder Stories, invierno 1955. Sin edición en castellano.

1956:

  • “El mensaje”. (The Message). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, febrero 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “El pasado muerto” (The Dead Past). En Astounding Science Fiction, abril 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Fuego del infierno” (Hell-Fire). En Fantastic Universe, mayo 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Espacio vital” (Living Spaces). En The Original Science Fiction Stories, mayo 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “¿Qué hay en un nombre?” (What’s in a name?). En Saint Detective Stories, junio 1956. Edición española más reciente: Estoy en Puertomarte sin Hilda (Alianza, 1972).
  • “La noche moribunda” (The Dying Night). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, julio 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Algún día”. (Someday). En Infinity Science Fiction, agosto 1956. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Paté de Foie Gras” (Pate de Foie Gras). En Astounding Science Fiction, setiembre 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (B, 1992).
  • “Primera Ley”. (First Law). En Fantastic Universe, octubre 1956. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “El lugar acuático” (Watery Place). En Satellite Science Fiction, octubre 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Todos exploradores” (Each an Explorer). En Future Science Fiction ,1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (B, 1992).
  • “La última pregunta” (The Last Question). En Science Fiction Quarterly, noviembre 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Treta tridimensional” (Gimmicks Three). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, noviembre 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “El chistoso”. (Jokester). En Infinity Science Fiction, diciembre 1956. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).

1957:

  • “Polvo mortal” (The Dust of Death). En Venture Science Fiction, enero de 1957. Edición española más reciente:  Estoy en Puertomarte sin Hilda (Plaza & Janés, 1998).
  • “Rompehuelgas” (Strikebreaker). En The Original Science Fiction Stories, enero de 1957. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Unámonos” (Let’s Get Together). En Infinity Science Fiction, febrero de 1957. Edición española más reciente:  El robot completo (Alamut, 2008).
  • “¡En blanco!” (Blank!). En Infinity Science Fiction, junio de 1957. Edición española más reciente:  Compre Júpiter (Plaza & Janés, 2000).
  • “¿Le importa a una abeja?”. (Does a Bee Care?). En If: Worlds of Science Fiction, junio de 1957. Edición española más reciente:  Sueños de robot (DeBolsillo, 2004).
  • “El corazón de una mujer” (A woman’s Heart). En Satellite Science Fiction, junio de 1957. Inédito en castellano. Es otro cuento que Asimov siempre se negó a reimprimir.
  • “Profesión”. (Profession). En Astounding Science Fiction, julio de 1957. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Un nicho en el tiempo” (A Loint of Paw). En The Magazine of Fantasy and Science Fiction, agosto de 1957. Edición española más reciente: Cuentos completos II (B, 1993).
  • “A las ideas les cuesta morir” (Ideas Die Hard). En Galaxy Science Fiction, octubre de 1957. Edición española más reciente:  Los vientos del cambio (Martínez Roca, 1984).
  • “Estoy en Puertomarte sin Hilda” (I’m in Marspot without Hilda). En Venture Science Fiction, noviembre de 1957. Edición española más reciente Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Los buitres bondadosos” (The Gentle Vultures). En Super-Science Fiction, diciembre de 1957. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Esclavo en galeras” (Galley Slave). En Galaxy Science Fiction, diciembre de 1957. Edición española más reciente:  El robot completo (Alamut, 2008).
  • “Inserte la varilla A en el agujero B”. (Insert Knob A in the Hole B”. En The Magazine of Fantasy and Science Fiction, diciembre de 1957. Edición española más reciente:  Cuentos Completos (B, 1992).

1958:

  • “Mi nombre se escribe con ‘S’” (Spell my name with an ‘S’). En Star Science Fiction, enero 1958. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992)
  • “Lenny” (Lenny). En Infinity Science Fiction, enero 1958. Edición española más reciente: El robot completo (Alamut, 2008).
  • “La sensación de poder”. (The feeling of power). En If: Worlds of Science Fiction, febrero 1958. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Asnos estúpidos” (Silly Asses). En Future Science Fiction, febrero 1958. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 2000).
  • “Todos los problemas del mundo” (All the troubles in the world). En Super-Science Fiction, abril 1958. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992)
  • “Compre Júpiter” (Buy Jupiter). En Venture Science Fiction, mayo 1958. Edición española más reciente: Compre Júpiter (Plaza & Janés, 2000).
  • “El brujo al día” (The up-to-date sorcerer). En The Magazine of Fantasy and Science Fiction, julio 1958. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “El niño feo” (The ugly little boy). En Galaxy Science Fiction, setiembre 1958. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).

1959:

  • “Una estatua para papá” (A Statue for Father). En Satellite Science Fiction, febrero de 1959. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (B, 1992).
  • “Aniversario” (Anniversary). En Amazing Science Fiction, marzo de 1959. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (B, 1992).
  • “Cuarta generación” (Unto the Forth Generation). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, abril 1959. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Necrológica” (Obituary). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, agoto 1959. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (B, 1992).
  • “Lluvia, lluvia, vete lejos” (Rain, Rain, Go Away). En Fantastic Universe, setiembre 1959. Edición españóla más reciente: Cuentos Completos II (B, 1992).

1960:

  • “El pacto” (The Covenant). En Fantastic Story Magazine, julio 1960. No sido recogido en ninguna antología.
  • “Tiotimolina y la era espacial” (Tiotimiline and Space Age). En Analog Science Fact & Fiction, octubre 1960. Edición española más reciente: Crónicas (Plaza & Janés, 1992).

1961:

  • “¿Qué es eso que llaman amor?” (What is this Thing Called Love?). En Amazing Stories, marzo 1961. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “La máquina que ganó la guerra” (The Machine that Won the War). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, octubre 1961. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).

1962:

  • “Mi hijo, el físico” (My son, the Pthysicist). En Scientific American, feberero 1962. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “Lus estelar”  (Star Ligth). En Scientific American, octubre 1962. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (B, 1992).

1964:

  • “¡Autor! ¡Autor!” (Author! Author!). En The Unknow Five, 1964. Edición española más reciente: Crónicas (Plaza & Janés, 1992).

1965:

  • “Los ojos hacen algo más que ver” (Eyes Do More Than See). En The Magazine of Fantasy & Science Fiction, abril 1965. Edición española más reciente: Cuentos Completos (B, 1992).
  • “El hombre que creó el siglo XXI” (The Man Who Made the 21st Century). En Boy’s Life, setiembre 1965. No ha sido incluido en ninguna colección.
  • “Padre fundador” (Founding Father). En Galaxy Science Fiction, octubre 1965. Edición española más reciente: Cuentos Completos II (B, 1992).

1986:

  • “El fin de la Eternidad” (The End of Eternity). En The Alternate Asimovs, Doubleday, 1986. Edición española más reciente: Cuentos paralelos (Martínez Roca, 1987).
  • “Envejece conmigo” (Grow Old Along with Me). En The Alternate Asimovs, Doubleday, 1986. Edición española más reciente: Cuentos paralelos (Martínez Roca, 1987).
  • “Creencia” (Belief). Versión original inédita recuperada en The Alternate Asimovs, Doubleday, 1986. Edición española más reciente: Cuentos paralelos (Martínez Roca, 1987).

(Los cuentos se irán actualizando semanalmente a medida que lo haga el resto del blog).

© 2009, Rodolfo Martínez



Antologías de ciencia ficción

Posted on Jueves 7 Mayo 2009

1950:

  • Yo, robot (I, Robot). Gnome Press, 1950. Edición española más reciente:  EDHASA, 2007.

1951:

  • Fundación (Foundation). Gnome Press, 1951. Edición española más reciente: La Factoría de Ideas, 2007.

1952:

  • Fundación e Imperio (Foundation and Empire). Gnome Press, 1952. Edición española más reciente: La Factoría de Ideas, 2008.

1953:

  • Segunda Fundación (Second Foundation). Gnome Press, 1953. Edición española más reciente: La Factoría de Ideas, 2008.

1955:

  • A lo marciano (The Martian way and other stories). Doubleday, 1955. Edición española más reciente: Martínez Roca, 1990.

1957:

  • Con la Tierra nos basta (Earth is room enough). Doubleday, 1957. Edición española más reciente: Martínez Roca, 1991.

1959:

  • Nueve futuros (Nine Tomorrows). Doubleday, 1959. Edición española más reciente: Martínez Roca, 1985.

1964:

  • El resto de los robots (Rest of the Robots). Doubleday, 1964. Edición española más reciente: ¿Picazo, 1980?

1968:

  • Estoy en Puertomarte sin Hilda (Asimov’s Misteries). Doubleday, 1968. Edición española más reciente: Alianza, 1972.

1969:

  • Anochecer, Los ojos hacen algo más que ver, Cuarta generación (Nightfall and Other Stories). Doubleday, 1969. Edición española más reciente: Caralt, 1977.

1975:

  • Compre Júpiter (Buy Jupiter and Other Stories). Doubleday, 1975. Edición española más reciente: Plaza & Janés, 1998.

1976:

  • El hombre del bicentenario (Bicentennial  Man). Doubleday, 1976. Edición española más reciente: Martínez Roca, 1978.

1982:

  • El robot completo (The Complete Robot). Doubleday, 1982. Edición española más reciente: Alamut, 2008.

1983:

  • Los vientos del cambio (The Winds of Change). Doubleday, 1983. Edición española más reciente: Martínez Roca, 1984.

1986:

  • Cuentos paralelos (The Alternate Asimovs). Doubleday, 1986. Edición española más reciente: Martínez Roca, 1987.
  • Sueños de robot (Robot Dreams). Doubleday, 1986. Edición española más reciente: Debolsillo, 2004.

1990:

  • Visiones de robot (Robot visions). Doubleday, 1990. Edición española más reciente: Debolsillo, 2004.
  • Cuentos completos (The Complete Stories, Vol. 1). Doubleday, 1990. Edición española más reciente: B, 1992.

1992:

  • Cuentos completos II (The Complete Stories, Vol. 2): Doubleday, 1992. Edición española más reciente: B, 1992.
© 2009, Rodolfo Martínez



Novelas de ciencia ficción

Posted on Jueves 7 Mayo 2009

1950:

  • Un guijarro en el cielo (Pebble in the Sky). Doubleday, 1950. Edición española más reciente: Trilogía del imperio (Bibliópolis, 2007).

1951:

  • Polvo de estrellas (The Stars, Like Dust). Doubleday, 1951. Edición española más reciente: Trilogía del Imperio (Bibliópolis, 2007).

1952:

  • David Starr: ranger del espacio (David Starr: Space Ranger). Doubleday, 1952. Edición española más reciente: B, 1992.
  • Las corrientes del espacio (Currents of Space). Doubleday, 1952. Edición española más reciente: Trilogía del imperio (Bibliópolis, 2007).

1953:

  • Lucky Starr y los piratas de los asteroides (Lucky Starr and the Pirates from the Asteroids). Doubleday, 1953. Edición española más reciente: B, 1992.

1954:

  • Lucky Starr y los océanos de Venus (Lucky Starr and the Oceans of Venus). Doubleday, 1954. Edición española más reciente: B, 1992.
  • Bóvedas de acero (The Caves of Steel), Doubleday, 1954. Edición española más reciente: Debolsillo, 2004.

1955:

  • El fin de la Eternidad (The end of Eternity). Doubleday, 1955. Edición española más reciente: La Factoría de ideas, 2007.

1956:

  • Lucky Starr y el gran sol de Mercurio (Lucky Starr and the Big Sun of Mercury). Doubleday, 1956. Edición española más reciente: B, 1992.

1957:

  • Lucky Starr y las lunas de Júpiter (Lucky Starr and the Moons of Jupiter). Doubleday, 1957. Edición española más reciente: B, 1992.
  • El sol desnudo (The naked sun). Doubleday, 1957. Edición española más reciente: Debolsillo, 2005.

1958:

  • Lucky Starr y los anillos de Saturno (Lucky Starr and the Rings of Saturn). Doubleday, 1958. Edición española más reciente: B, 1992.

1966:

  • Viaje alucinante (Fantastic Voyage). Bantam, 1966. Edición española más reciente: Plaza & Janés, 1999.

1972:

  • Los propios dioses (The Gods themselves). Doubleday, 1972. Edición española más reciente: La Factoría de Ideas, 2007.

1982:

  • Los límites de la Fundación (Foundation’s Edge). Doubleday, 1982. Edición española más reciente: Debolsillo, 2003.

1983:

  • Los robots del amanecer (The robots of Dawn). Doubleday, 1983. Edición española más reciente: Debolsillo, 2003.

1985:

  • Robots e Imperio (Robots and Empire). Doubleday, 1985. Edición española más reciente: Debolsillo, 2003.

1986:

  • Fundación y Tierra (Foundation and Earth). Doubleday, 1986. Edición española más reciente: Debolsillo, 2003.

1987:

  • Viaje alucinante II: Destino, el cerebro (Fantastic Voyage II: Destination Brain). Doubleday, 1987. Edición española más reciente: Debolsillo, 2003.

1988:

  • Preludio a la Fundación (Prelude to Foundation). Doubleday, 1988. Edición española más reciente: La Factoría de Ideas, 2009.

1989:

  • Némesis (Nemesis). Doubleday, 1989. Edición española más reciente: Debolsillo, 2003.

1993:

  • Hacia la Fundación (Forward the Foundation). Doubleday, 1993. Edición española más reciente: Debolsillo, 2003.
© 2009, Rodolfo Martínez



Las corrientes del espacio

Posted on Lunes 4 Mayo 2009

La tercera novela de Asimov se publica en 1952. Aparece, como las dos anteriores, en Doubleday, editorial que, poco a poco, irá afianzándose como el principal editor de Asimov, al menos en lo que se refiere a su ciencia ficción.

Las corrientes del espacio, que es como se titulará la nueva novela, comparte el mismo escenario de sus anteriores trabajos: esa Galaxia por la que la especie humana se va expandiendo poco a poco hasta crear un Imperio Galáctico humano. De hecho en Las corrientes del espacio, Trántor -futura capital del Imperio- es una pujante república que se está convirtiendo en una influencia decisiva en los asuntos políticos galácticos y cuyo modelo son, probablemente, los Estados Unidos de principios del siglo XX.

La trama, sin embargo, se centra en los planetas Florina y Sark, sometido y sometedor y, como ya es habitual en él, Asimov acude al pasado para darle consistencia al futuro que imagina. La situación de dominación del planeta Sark sobre Florina está tomada sin duda de la época de mayor esplendor del Imperio Británico, cuando la India era la principal joya de la corona. Y el paralelismo es mayor aún, ya que lo que le da a Sark su puesto destacado entre las potencias galácticas es un cultivo que sólo se da en Florina y que los sarkitas controlan. Lo curioso de esta historia es que uno de los personajes centrales podría ser descrito, de acuerdo a la definición actual, como un terrorista fanático. Convencido de lo justo de su causa (liberar al pueblo de Florina de la opresión sarkita) no dudará en seguir adelante hasta las últimas consecuencias ni en sacrificar inocentes por el bien de su causa. Y, sin embargo, en ningún momento es simple, de una sola pieza o maniqueo. Al contrario, se trata de uno de los mejores personajes de la novela y, pese a todo lo que hace a lo largo de ella, uno no puede evitar sentir compasión hacia él cuando al final su victoria se revela pírrica y amarga.

De hecho, Las corrientes del espacio es, en prácticamente todos los aspectos, una novela bastante superior a Polvo de estrellas o Un guijarro en el cielo. Se nota que Asimov ya le ha pillado “el punto” a la novela, se siente cómodo en ese territorio y transita por él sin miedo. Tanto la estructura como la peripecia de Las corrientes del espacio son más complejas y estás bastante mejor trabajadas que las de sus novelas anteriores. Y, del mismo modo, los personajes están mejor descritos.

En esta novela aparece de forma explícita por primera vez un arquetipo que Asimov usará bastante a lo largo de su carrera: el hombre inteligente,  brillante incluso, pero al mismo tiempo indefenso, incapaz de valerse por sí mismo. Y, a su lado, la mujer fuerte, decidida, casi siempre con un problema de rechazo por parte del sexo opuesto, ya sea porque los hombres se sienten amenazados por su actitud, ya porque su aspecto resulta un tanto hombruno, ya por ambas cosas. La relación que se establece entre ambos personajes tiene enseguida un claro deje maternal, y la mujer se acabará convirtiendo invariablemente en protectora, guardiana y madre del hombre.

Rik y Valona son quizá los primeros personajes asimovianos que encajan en ese patrón (aunque como veremos después, hay esbozos previos de esa situación). Rik es un analista espacial que ha perdido buena parte de su mente y se comporta como un niño brillante y asustado. Valona, la campesina que acaba cuidando de él, es grande, fuerte y decidida y, en el ambiente en el que vive, condenada a quedarse soltera para los restos. Rick es para ella como un regalo venido del cielo: alguien en quien puede volcar toda su necesidad de dar afecto sin necesidad de perder su carácter dominante y sin que eso se convierta en una amenaza para el varón elegido. Valona necesita a Rik: al carecer de ego masculino, es probablemente el único hombre por el que puede ser amada. Y Rik no la necesita menos a ella: privado de su mente y su memoria, vuelto a una suerte de infancia emocional, Valona es el ancla, el refugio en medio de la tormenta al que puede acudir cuando las cosas van mal.

Con el tiempo, Asimov volverá sobre ese modelo y lo refinará progresivamente: Andrew Harlan y Noys Lambert en El fin de la Eternidad, Ben y Selene Langstron en Los propios dioses, Elijah Baley y Gladia Delmarre en Los robots del amanecer y, finalmente, Hari  Seldon y Dors Venabili en Hacia la Fundación.

En cierto modo, es un modelo que ya había aparecido previamente, si bien sólo esbozado a medias, en “El Mulo”, la segunda narración de Fundación e Imperio. El matrimonio formado por Toran y Bayta Darel comparte algunos puntos en común con él.  Es curiosa esa obsesión de Asimov por repetir una y otra vez, aunque sea con variaciones, ese tipo de relación y más si tenemos en cuenta que, según confesión propia, Toran y Bayta son en parte una estrapolación de su propia situación matrimonial con Gertrude, su primera esposa.

A medida que se va desarrollando la trama de Las corrientes del espacio y Rik va recuperando retazos de su mente, va ganando también en seguridad. En cierto modo, lo que vemos a una velocidad acelerada es el paso de la niñez a la adolescencia. De una situación de total dependencia de Valona, Rik acaba pasando a ser quien tome la iniciativa, desafiando en ocasiones la autoridad de su protectora. Cuando la novela termina, la relación entre los dos ha cambiado y, en cierto modo, encontrado un equilibrio.

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El otro personaje importante de la novela es el villano. El hombre que le ha lavado el cerebro a Rik y que usa sus conocimientos para chantajear a la clase sarkita dominante y, eso dice, obtener la liberación de Florina. Llevado por su fanatismo, por su convencimiento de estar sirviendo a una causa que merece cualquier sacrificio, no duda en manipular, secuestrar o matar a quien considere necesario con tal de obtener sus propósitos.  Como ya hemos dicho, sus métodos son los de un terrorista (o, según quién mire el asunto, los de un “luchador por la libertad”) y habría sido fácil hacer de él un personaje de cartón piedra, uno de esos villanos del tres al cuarto fáciles de despreciar, sin apenas matices y que son poco más que el estereotipo de una idea o una obsesión.

Sin embargo, Asimov se toma la molestia de retratar al personaje desde su propio punto de vista, de mostrarnos sus vacilaciones morales y de hacernos comprender por qué hace lo que hace. Cuando acabamos la novela y se convierte en el último habitante de su mundo (que ha sido evacuado), dispuesto a morir con él cuando su sol entre en supernova, el lector pese a todo siente lástima por él. Son Rik y Valona quien, en cierto modo, contemplan ese momento y es a través de sus ojos como vemos al otro personaje; pese a todo, pese a los que les ha hecho, son incapaces de odiarlo, y se limitan a compadecerlo.

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No hay grandes novedades técnicas con respecto a las novelas anteriores y Asimov es fiel, una vez más, a todas sus constantes narrativas: narración en tercera persona omnisciente, uso del diálogo como herramienta para definir personajes, situaciones o hacer avanzar la acción, un elemento de misterio que vertebra toda la trama y le confiere una estructura de thriller y un lenguaje sencillo y directo del que ya han desaparecido los últimos restos de amaneramiento pulp.

Ccon Las corrientes del espacio, Asimov termina de encontrarse a sí mismo como novelista y es la primera vez que se siente cómodo y seguro en el terreno de la novela. Su transición, su paso de escritor de relatos a autor de novelas termina aquí, podríamos decir.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Las corrientes del espacio (Currents of Space). Doubleday, 1952. Edición española más reciente: Trilogía del imperio (Bibliópolis, 2007).
© 2009, Rodolfo Martínez



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